En Torrente Digital, hemos seguido la evolución de la Movilidad Aérea Urbana (UAM) desde sus primeras y más ambiciosas promesas. Hace casi una década, la idea de un “coche volador” tripulado parecía ciencia ficción, impulsada por prototipos futuristas de gigantes como Uber, Airbus y, por supuesto, el ecosistema de Google.
En su momento, la incursión del billonario Larry Page, cofundador de Google, a través de sus compañías Kitty Hawk y Zee Aero, generó un revuelo mediático sin precedentes. No se trataba solo de un nuevo juguete, sino de la visión de descongestionar las ciudades utilizando el espacio aéreo personal.
Sin embargo, estamos en 2026. La tecnología ha madurado, las barreras regulatorias se están superando y el mercado ha sufrido una inevitable “limpieza”. Este artículo no solo revisita el ambicioso proyecto de Page, sino que analiza por qué su pionera compañía, Kitty Hawk, cerró sus puertas, y qué lecciones dejó para la actual carrera de los eVTOL (Vehículos Eléctricos de Despegue y Aterrizaje Vertical).
La Apuesta Inicial de Page: Del Prototipo “Flyer” al Hype Inicial
Cuando Larry Page reveló que estaba invirtiendo secretamente en el sector de la aviación personal, el entusiasmo fue palpable. Su empresa, Kitty Hawk (una subsidiaria de la más secreta Zee Aero), no buscaba construir aeronaves masivas o taxis aéreos certificados inicialmente; su objetivo era democratizar el vuelo personal.
El presidente de Kitty Hawk, Sebastian Thrun (líder del proyecto de vehículos autónomos de Google), fue la cara visible de esta revolución. En lugar de desarrollar complejas aeronaves de ala fija, se enfocaron en el concepto del Kitty Hawk Flyer.
El Flyer: Un Ultraligero Personal en la Cuerda Floja
El prototipo que se presentó en aquel entonces (similar a una moto acuática voladora), buscaba ser el punto de entrada al vuelo para el consumidor medio. Sus especificaciones, hoy vistas con perspectiva, revelan su enfoque en la sencillez y la regulación ultraligera:
- Peso: Aproximadamente 100 kg.
- Velocidad Máxima: 40 Km/h (limitada intencionalmente para cumplir con las regulaciones de aeronave ultraligera de la FAA en EE. UU.).
- Controles: Tipo joystick o manubrio, diseñados para ser intuitivos.
- Manejo: Despegue y aterrizaje vertical (VTOL) utilizando múltiples motores eléctricos (similares a los drones de gran escala).
- Certificación: Se promocionaba que, en ciertas jurisdicciones como California, no se requeriría una licencia de piloto formal, permitiendo a los clientes “aprender a volar en minutos”.
Esta estrategia era astuta: al evitar las estrictas certificaciones de aeronaves comerciales (Parte 23 o Parte 27), buscaban llegar al mercado rápidamente. Sin embargo, este fue también su talón de Aquiles.
Estrategias de Mercado Tempranas: Depósitos de $100 y Exclusividad
La promoción inicial de Kitty Hawk fue una táctica de marketing clásica de Silicon Valley. La compañía ofrecía un descuento de $2,000 USD a aquellos dispuestos a realizar un depósito reembolsable de tan solo $100.
Visto desde 2026, donde los programas de pre-compra de grandes fabricantes de eVTOL (como Joby Aviation o Archer) manejan contratos multimillonarios con aerolíneas y operadores militares, esta táctica parece casi ingenua. No obstante, generó una base de datos invaluable de entusiastas dispuestos a ser los primeros en probar la tecnología.
El objetivo era doble:
- Recaudación de Hype: Garantizar cobertura mediática y generar un sentido de exclusividad.
- Validación de Demanda: Medir el interés real del consumidor en un vehículo de nicho que, si bien era “fácil de volar”, tenía limitaciones significativas de velocidad, alcance y utilidad práctica.
¿Por Qué Fracasó Kitty Hawk? El Adiós en 2022 y la Madurez del eVTOL
A pesar de contar con el respaldo financiero y tecnológico de uno de los hombres más influyentes de la tecnología, Kitty Hawk anunció su cierre definitivo en septiembre de 2022. Su disolución es un caso de estudio fundamental sobre la transición de la fase de prototipo entusiasta a la realidad comercial de la UAM.
El fracaso de Kitty Hawk se debe a tres factores clave que el mercado de 2026 ha resuelto:
1. El Nicho Ultraligero vs. la Certificación Comercial
El Flyer y el concepto ultraligero se diseñaron para vuelos recreativos sobre cuerpos de agua o áreas poco pobladas. La visión dominante de la UAM en 2026 es la del Air Taxi: aeronaves certificadas (y mucho más caras) diseñadas para transportar 4-6 pasajeros a alta velocidad en rutas urbanas predefinidas.
El mercado demostró que la demanda masiva no estaba en el vehículo personal de baja velocidad, sino en soluciones de transporte público aéreo seguras y reguladas. El Flyer era un juguete; el mercado quería una herramienta de infraestructura.
2. Escalabilidad y Utilidad
A 40 km/h, el Flyer no ofrecía una ventaja significativa sobre el tráfico terrestre, y su rango limitado no justificaba su costo y complejidad logística (carga de baterías, espacio de despegue/aterrizaje). Las operaciones comerciales requieren aeronaves con capacidad de recorrer distancias metropolitanas importantes (más de 100 km) y velocidades superiores a los 200 km/h.
3. Falla en la Transición a Zee Aero
Si bien Kitty Hawk se centró en el Flyer, la compañía matriz, Zee Aero, estaba trabajando en diseños más ambiciosos y complejos que sí se acercaban al concepto de Air Taxi (como el prototipo “Cora”). Tras el cierre de Kitty Hawk, algunos de sus activos y personal fueron absorbidos por Wisk Aero, una joint venture financiada por Boeing, demostrando que la tecnología base era valiosa, pero el modelo de negocio original de Page no era sostenible.
La Visión de Zee Aero y el Futuro de la Inversión en eVTOL (2026)
Aunque Kitty Hawk cerró, el legado de Larry Page en este sector sigue vivo a través de sus otras inversiones. El ecosistema creado por Page canalizó millones de dólares hacia la investigación de propulsión eléctrica y sistemas de vuelo autónomo, cimentando las bases para los líderes de mercado actuales.
Tecnología Clave que Perduró
- Propulsión Eléctrica Distribuida: La dependencia de múltiples motores de drones para lograr el VTOL (similar a los que utilizan las aeronaves registradas por Zee Aero) es el estándar de oro en 2026, ofreciendo redundancia y control preciso.
- Vuelo Autónomo: El enfoque de Sebastian Thrun en la automatización fue clave. Hoy, la meta de los eVTOL es la autonomía total para reducir costos operativos, aunque se espera que los primeros servicios operen con piloto.
En 2026, la conversación ha evolucionado de “¿Podemos hacer que algo vuele?” a “¿Cómo certificamos y monetizamos esta ruta?”. Compañías con un enfoque claro en la certificación y la infraestructura (como Joby y Volocopter) están liderando, demostrando que la seriedad regulatoria supera al entusiasmo recreativo.
La ambición de Larry Page pavimentó el camino, demostrando que el interés de los grandes nombres de la tecnología era real. Su proyecto Kitty Hawk fue un ensayo costoso pero necesario, probando los límites de la tecnología ultraligera y reorientando la industria hacia la única dirección viable: la Movilidad Aérea Urbana certificada y escalable.