En Torrente Digital, nos encanta mirar hacia el pasado para entender el presente. Hace casi una década, el mercado de los drones se encontraba en una fase explosiva. Mientras DJI dominaba la gama alta, una serie de competidores emergieron buscando democratizar la fotografía aérea. Entre ellos, el UpAir Chase no fue solo un contendiente; fue un catalizador, ofreciendo características premium (GPS, FPV) a un precio que redefinió el segmento de menos de $600.
Este artículo es una retrospectiva experta que analiza cómo este dron, a pesar de sus imperfecciones, sentó las bases para los modelos ultracompetitivos que vemos en 2026.
Contexto Histórico: Cuando el GPS se Volvió Accesible
Cuando el UpAir Chase llegó al mercado, generó una inmensa curiosidad. Para muchos aficionados y exploradores de la fotografía aérea, la combinación de un sistema FPV completo y posicionamiento GPS en un solo paquete, sumado a un precio agresivo, lo convirtió instantáneamente en una promesa de superventas.
En 2015, tener un dron estable que pudiera grabar en resoluciones de 2K o 4K y que se mantuviera fijo en el aire sin la intervención constante del piloto, era un lujo. El UpAir puso ese lujo al alcance de la mano, creando una nueva categoría de usuarios que buscaban algo más serio que un racer tipo Eachine, pero menos costoso que un Phantom.
La Batalla de los Clones y el Diseño Funcional
Era inevitable que, por su configuración de cuatro brazos y tren de aterrizaje, muchos usuarios lo compararan con el omnipresente DJI Phantom. Sin embargo, en Torrente Digital siempre defendimos que el UpAir Chase poseía su propia identidad.
El cuerpo, la inclinación de los brazos y el tren de aterrizaje mostraban diferencias claras respecto a sus competidores. Aunque el diseño no era revolucionario —era simple y práctico—, su funcionalidad primaba sobre la estética. Este enfoque “funcional sobre frívolo” era clave para mantener los costos bajos.
El Talón de Aquiles: Ingeniería de Componentes
La ingeniería detrás del UpAir, aunque audaz en su propuesta de valor, revelaba las limitaciones del presupuesto.
Tren de Aterrizaje Rígido: La crítica más persistente de aquel entonces, y que resuena incluso hoy en los foros, era la fragilidad del tren de aterrizaje. Fabricado con un plástico excesivamente rígido (posiblemente un ABS de baja densidad), era propenso a romperse ante aterrizajes con exceso de impulso. En el mundo del 2026, esperamos chasis modulares y materiales flexibles que absorban el impacto, algo que el UpAir simplemente no ofrecía.
Peso y Batería: El peso total de unos 1350 gramos era considerable. Gran parte de este peso residía en la batería inteligente de 5400mAh (que pesaba unos 360 gramos). Aunque el fabricante prometía unos 19 minutos de vuelo, la autonomía real siempre se quedaba corta, un problema endémico de la tecnología de baterías de Litio de esa época. Hoy, los drones de peso similar superan fácilmente los 30 minutos de vuelo gracias a las mejoras en densidad energética.
Propulsores y Calidad: El UpAir venía equipado con cuatro motores brushless (sin escobillas), un estándar para la categoría. Sin embargo, las hélices de nueve pulgadas presentaban acabados deficientes, con restos visibles del molde. El equilibrio era crucial. Si bien las hélices modernas de liberación rápida vienen balanceadas de fábrica, en 2015 la recomendación experta era clara: balancear las hélices manualmente antes del primer vuelo para mitigar el jello effect (vibración) en el video.
La Tecnología Clave: Gimbal y FPV Integrado
Aquí es donde el UpAir Chase realmente brillaba por su precio, aunque con las reservas propias de la época.
El Gimbal de Dos Ejes (2-Axis)
El cardán (gimbal) estabilizador incluido era de dos ejes (inclinación y balanceo). Esto era suficiente para la estabilidad básica en vuelo. Curiosamente, la calidad de los materiales hacía pensar que algunas piezas de plástico habían sido creadas con impresión 3D básica, evidenciando el esfuerzo por recortar costes.
Limitación Funcional: La principal limitación era que el piloto solo podía controlar el cabeceo (pitch) del cardán y no la velocidad o la orientación lateral. Los gimbals de 3 ejes, que hoy son un estándar incluso en drones de iniciación, aún eran caros. A pesar de su acabado rústico, el sistema cumplía su función estabilizadora con eficacia sorprendente.
El Sistema FPV Integrado: Analógico Puro
El UpAir fue pionero en la integración. El controlador/transmisor venía con una pantalla de 7 pulgadas plegable conectada por USB, ofreciendo una señal de video en vivo (FPV) a 5.8Ghz. Este sistema permitió a los pilotos “volar sin ver el dron”, una característica esencial.
La ventaja clave del controlador era su batería de Litio integrada, que facilitaba su transporte. Sin embargo, esta señal era analógica. En 2026, el vuelo FPV digital (DJI O3, Walksnail, HDZero) ha reemplazado casi totalmente a las transmisiones analógicas, ofreciendo una claridad de imagen sin precedentes que el UpAir no podría haber imaginado.
Modos de Vuelo: Una Base Robusta
Los modos de vuelo del UpAir Chase, impulsados por su unidad GPS, eran la columna vertebral de su facilidad de uso para principiantes.
| Modo de Vuelo (UpAir Chase – 2015) | Función Principal | Equivalente en 2026 |
|---|---|---|
| Modo GPS | Mantenimiento de posición fija y altitud. El piloto puede soltar los controles. | Posicionamiento Satelital Avanzado. Complementado con VSS (Sistema de Visión Descendente). |
| Modo Altitud | Mantiene la altitud, pero la posición horizontal varía según el viento. | Modo ATTI. Se usa en entornos GPS-bloqueados o por pilotos avanzados. |
| Modo Vuelo Fácil (IOC) | Control de orientación inteligente. Los controles son relativos al piloto, no al morro del dron. Ideal para novatos. | Modos de control de trayectoria basados en IA (por ejemplo, vuelo lateral asistido). |
| Modo Video/Foto | Funcionalidades básicas de captura activadas por botón. | Modos QuickShot/MasterShots. Rutinas de vuelo autónomas y preprogramadas. |
El Legado del UpAir Chase en la Década Actual
El UpAir Chase fue un producto de su tiempo: ambicioso, asequible, pero con compromisos de calidad notables. Hoy, el mercado de drones ha superado con creces las especificaciones de este modelo:
- Resolución de Cámara: Las opciones 2K y 4K del UpAir, a menudo comparadas con la serie FireFly, son ahora superadas por los sensores CMOS de 1 pulgada y la grabación 5.4K o incluso 8K en modelos de alta gama.
- Repuestos y Soporte: Como se evidenció en los comentarios de la época (la dificultad para encontrar gimbals o placas electrónicas de recambio), el soporte postventa para estos modelos económicos era deficiente. Hoy, la longevidad y la modularidad son consideraciones clave para los compradores.
- Tecnología de Vuelo: El UpAir allanó el camino para que el GPS y la estabilidad fueran la norma. Los drones modernos no solo mantienen la posición; planifican rutas (waypoints), siguen sujetos (Follow Me) con precisión milimétrica y evitan obstáculos tridimensionalmente.
El UpAir Chase nos recuerda la fase inicial de la fotografía aérea masiva. Fue un hito que demostró que las características profesionales no tenían por qué estar reservadas a los pilotos con presupuestos ilimitados. Es, sin duda, un ancestro importante en el árbol genealógico de los drones FPV de consumo masivo.
En Torrente Digital, seguimos analizando cómo la tecnología avanza a pasos agigantados. Si el UpAir Chase te impresionó en 2015, te invitamos a explorar nuestra sección de reviews de los últimos modelos con IA y sistemas de posicionamiento que habrían sido considerados ciencia ficción hace tan solo unos años.