En Torrente Digital, hemos seguido de cerca la integración de la tecnología UAV (Vehículo Aéreo No Tripulado) en el panorama militar global. Mientras que la atención suele centrarse en las potencias occidentales, existe una amenaza creciente y poco documentada que ha evolucionado radicalmente: el programa de drones de Corea del Norte.
Lo que en la década de 2010 era un arsenal rudimentario de cerca de 1.000 drones, utilizados principalmente para tareas de reconocimiento básico y espionaje, hoy en 2026 se ha transformado en un vector de ataque asimétrico, diseñado para neutralizar la superioridad aérea de sus adversarios.
Analizamos cómo Kim Jong-un ha modernizado su “Armada Secreta” y por qué la capacidad ofensiva de estos drones, ahora más rápidos y stealth, representa un desafío geopolítico crucial para la próxima década.
La Transformación del Arsenal: De Banghyun a UAVs Tácticos
El programa de drones norcoreano no es nuevo. Se remonta a principios de los 90, con los primeros modelos conocidos como Banghyun. Sin embargo, la década pasada marcó el punto de inflexión donde Pyongyang pasó de la adquisición de tecnología externa (principalmente copias de modelos chinos) a la producción y el desarrollo indígena de plataformas avanzadas.
Características de la nueva generación (Estimaciones 2026):
- Capacidad de Carga y Velocidad: Los viejos modelos estaban limitados a 20-22 kilogramos y 160 km/h. Los modelos actuales, incluyendo posibles sucesores del no tripulado ‘Banghyun 5’ (mencionado anteriormente como de gran tamaño), se centran en el vuelo desapercibido (stealth) y la capacidad de entregar pequeñas pero letales cargas explosivas, o incluso materiales radiológicos, a distancias mucho mayores.
- Integración de IA (Especulativo): Para 2026, el uso de sistemas autónomos básicos es un estándar militar. Es altamente probable que los UAVs norcoreanos estén siendo equipados con sistemas de navegación por inercia y visión por computadora para mejorar la evasión del radar y el ataque de precisión, mitigando la necesidad de una conexión constante por satélite (un punto débil histórico).
- Misiones de Reconocimiento Mejoradas: La ausencia de satélites militares operativos sigue siendo un obstáculo para Pyongyang. Los drones de largo alcance son la solución ideal para misiones de reconocimiento detallado sobre territorio surcoreano y bases aliadas, sin el riesgo de sacrificar pilotos humanos ni la necesidad de emplear costosos aviones tripulados.
El desarrollo de vehículos aéreos no tripulados es la respuesta estratégica de Corea del Norte para compensar la inferioridad palpable de sus fuerzas aéreas tradicionales frente a Seúl y sus aliados.
La Estrategia Asimétrica: Ataque de Enjambre (Swarm Attack)
El concepto de “mil drones” ya no se refiere solo a un número estático, sino a la potencialidad de un ataque coordinado mediante enjambres (swarms). Esta es una doctrina militar moderna donde numerosos UAVs de bajo coste se lanzan simultáneamente para saturar las defensas aéreas enemigas.
## Saturación y Desgaste Defensivo
La principal utilidad de esta “armada” es la saturación. Un solo sistema de misiles defensivos avanzado es extremadamente costoso. Utilizar un misil Patriot o THAAD para derribar un dron de producción masiva es un intercambio económicamente insostenible para el defensor.
Corea del Norte busca tres objetivos claros con esta estrategia:
- Degradar la Moral: La capacidad de penetrar el espacio aéreo con regularidad (incluso si son derribados) genera alarma constante en la población y obliga a las defensas a mantenerse en alerta máxima.
- Desgaste de Recursos: Obligar a Corea del Sur y EE. UU. a invertir masivamente en tecnología counter-drone (C-UAS).
- Encubrimiento de Ataques Mayores: Los ataques con enjambre pueden utilizarse como señuelos para distraer la atención de defensas críticas mientras otras plataformas, quizás misiles balísticos o ciberataques, realizan su misión principal.
El Fantasma Químico y Biológico: Un Riesgo Latente en 2026
La preocupación más seria para la comunidad de inteligencia internacional sigue siendo la posibilidad de que Corea del Norte emplee sus UAVs no solo como herramientas de reconocimiento, sino como vectores para ataques con armas de destrucción masiva (ADM).
El contexto no ha cambiado fundamentalmente desde hace una década, pero la tecnología de dispersión sí lo ha hecho:
- Vectores Pequeños, Cargas Letales: Un dron moderno y compacto puede llevar cargas útiles reducidas, pero altamente concentradas de agentes químicos o biológicos. Dado que la dispersión puede ocurrir sobre áreas urbanas densamente pobladas, el impacto sería catastrófico, incluso con una pequeña cantidad.
- Postura Internacional: Pyongyang no se ha adherido a la Convención sobre las Armas Químicas (CWC), aunque sí es firmante de la Convención sobre Armas Biológicas (BWC) desde 1987. Esta ambigüedad legal y la negación a permitir inspecciones alimenta el temor de que sigan desarrollando y manteniendo un arsenal considerable de agentes nerviosos (como el Sarín y el VX) y patógenos biológicos (como el ántrax).
- Terrorismo de Baja Firma: Un ataque de drones cargados con estos agentes representa una forma de terrorismo de baja firma, difícil de atribuir de inmediato y diseñado para generar pánico masivo.
Desafíos de Detección y Contramedidas C-UAS
Para 2026, la contramedida a la amenaza de drones se ha convertido en una prioridad absoluta. Los sistemas de radar tradicionales están diseñados para detectar aeronaves grandes y rápidas, no pequeños vehículos aéreos no tripulados fabricados con materiales compuestos que tienen una baja sección transversal de radar (RCS).
## Tecnología “Anti-Dron” Imperativa
Los esfuerzos se centran ahora en:
- Sensores Multi-Espectrales: Uso combinado de radares específicos para drones, cámaras infrarrojas (FLIR) y sistemas acústicos para detectar la presencia de UAVs lentos y pequeños.
- Guerra Electrónica (EW): Jamming selectivo. Desplegar sistemas capaces de interrumpir el enlace de control entre el operador y el dron, o de engañar al sistema GPS/navegación.
- Interceptores Físicos: El uso de drones interceptores con redes, o la utilización de armas de energía dirigida (láseres) para neutralizar enjambres sin agotar municiones costosas.
La carrera armamentística en la península coreana se ha desplazado del cielo tripulado al espacio aéreo de bajo nivel no tripulado. El arsenal de Kim Jong-un ya no es solo un rumor de inteligencia, sino un componente clave de su doctrina militar moderna.
En Torrente Digital, seguimos analizando las implicaciones de la tecnología en la seguridad global. Ya sean drones comerciales o plataformas militares avanzadas, nuestro objetivo es mantenerte informado sobre cómo estos dispositivos están redefiniendo el futuro. Si te interesa la tecnología UAV de vanguardia, mantente atento a nuestras próximas reviews y análisis.